A vueltas con Uber y Amazon: el modelo de trabajo low cost que se quiere imponer en España

A vueltas con Uber y Amazon: el modelo de trabajo low cost que se quiere imponer en España

Redacción / El Despertador 3.0

A la precariedad impulsada por las políticas de recortes con los Gobiernos del PSOE y el PP tras la crisis económica, surge un nuevo problema: las multinacionales extranjeras, la evasión fiscal y el impulso de trabajo precario.

Vivimos un momento de cambio de modelo laboral muy preocupante. Tras la crisis, en nuestro país se destruyeron millones de empleos. Gracias a las reformas laborales del PSOE -y su impulso a las Empresas de trabajo temporal (ETT), o la del PP -que abarató el despido masivo de trabajadores, impulso el trabajo temporal y la reducción de salarios-, los empleos que se han creado desde entonces se definen por su precariedad: temporalidad, jornadas más pequeñas, reducción de los salarios, etc etc. Donde antes había un trabajador o trabajadora, hoy puede haber dos o tres (más los becarios que tienen que agradecer trabajar gratis).

Esto ya es preocupante de por sí. Pero, además, se junta un nuevo problema que tiene que ver con multinacionales extranjeras, la evasión fiscal y el modelo de trabajo low cost. Para un trabajador o una trabajadora, probablemente lo mismo le da que le explote Inditex que Amazon, pero igual para las arcas públicas no. El boom de las grandes empresas tecnológicas que vienen de fuera, como Apple, Google, Amazon y Facebook no sale muy a cuento en nuestro país: ni tributan como deberían, ni crean puestos de trabajo significantes.

A las empresas de moda les gusta mucho el marketing pero poco pagar impuestos: Tratan de trasladar el grueso de su facturación a otros países en los que la tributación es más baja. Facebook factura todos sus ingresos a través de Irlanda-que sale más barato-; Amazon, mientras avanza en su monopolio de la venta online en nuestro país, solo ha dejado 4,2 millones de impuestos en los últimos tres años; Apple solo factura el 1% de cada producto que genera en España -también prefiere Irlanda-; y Google apenas tributa un 2% de su cifra de negocio en España desde 2008.

Si miramos al empleo que crean, y a las condiciones que ofrecen, la situación no mejora demasiado. Estas cinco grandes compañías, a través de todas las filiales con las que operan, sumaron algo menos de 1.500 empleos nuevos en los cinco últimos ejercicios, según las cifras hechas públicas en sus cuentas anuales de resultados presentadas en el Registro Mercantil. 1,500 puestos de trabajo (enlace de El Español). Amazon, siendo la que más ha creado (1.435 de los 1.494 empleos nuevos), la mayoría tienen que ver con el aumento de mozos de almacén. Y debe ser que la legislación del PP sobre empleo le gusta más que la que regula los impuestos: ‘compra’ lo peor del modelo laboral español: desigualdad de género (2 tercios son hombres), salarios muy por debajo de los 20.000 euros anuales, contratos de 5 días… Y todo ello si no te fichan de súper repartidor-autónomo para cobrar 14 € la hora (tu pagas todo lo demás).

Más allá de la evolución general de las plantillas, algo que queda claro a la luz de las cifras es que las mujeres siguen siendo una clara minoría en los equipos de estas compañías. En Apple representan el 30% -igual que ocurría en Amazon- con apenas 412 de los 1.365 que conformaban el equipo entre sus dos filiales a cierre del pasado año. En Google suponen el 45% (75 de 167); en Microsoft, el 30,6% (207 de 676). En Facebook no podemos saberlo, no lo publican desde 2013.

Un panorama desolador, ¿verdad? Pues aún podría ser peor. Imaginate que te tiras toda la vida pagando una licencia de taxi. Imaginate que echas horas y horas, por el día y por la noche, trabajando sin descanso. Imaginate que aun así tienes que pluriemplearte para llegar a fin de mes. Si después de todo esto, además, llega una empresa que te quita el trabajo y que no paga impuestos en tu país, como poco te entran ganas de manifestarte. Es el caso Uber, la plataforma que tributa en Holanda con los beneficios que saca en nuestro país. ¿Su modelo? El más precario de todos: la ausencia de derechos laborales.

El sentido común neoliberal esta feliz con este panorama. El Estado cada vez tiene menos capacidad para regular y proteger a los trabajadores y trabajadoras, y las empresas, además de ahorrar millones de euros en impuestos evadidos, ahora se suman al modelo low cost de empleo: falsos autónomos, contratos por horas, jornadas eternas, salarios de risa.

PP y globalización es, cuanto menos, una combinación mortal. Hace falta un Gobierno que regule la tributación de las multinacionales (estatales y extranjeras) que hacen volteretas fiscales para pagar impuestos. Que apueste por empleo de calidad, bien remunerado, con derechos dignos. Que defienda la lucha sindical que hace frente estas barbaridades, en vez de silenciarla. Hace falta, tal vez, una renta básica que mejore la calidad de vida de todos y todas, frente a estos mercenarios fiscales y laborales. O cambiamos el modelo o el Estado liberal del siglo XIX parecerá un chiste.

Redacción / El Despertador 3.0

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